Llegó la primavera, ¡renuévate!

Llegó la primavera, ¡renuévate!
Cuando aparecen las primeras flores y en el aire comienza a percibirse un clima cálido, no tienes muchas dudas: la primavera ya está a la vuelta de la esquina. Y así como en la naturaleza notas una renovación con el cambio de estación, tu cabello y piel también necesitan renovarse después de meses de frío. 

Pon en práctica estos tips que te dejarán lista para guardar los abrigos en el clóset y estrenar un cabello fabuloso y una piel radiante en la primavera. ¡Prepárate para disfrutar de esta estación con todo tu esplendor! 

Cabello

Después del invierno tu cabello necesita eliminar la sequedad y recuperar el brillo perdido por las inclemencias del frío. Recupera tu cabello con estos pasos: 
  • Recorta las puntas. Las bajas temperaturas tienden a resecar el cabello y esa sequedad comienza por las puntas. Recórtalo al menos una pulgada, para eliminar las puntas resecas y comienza la primavera con un nuevo look. 
  • Limpia e hidrata. Tu cabello necesitará una dosis extra de cuidados al exponerlo al sol de la primavera. Considera lavar tu cabello con productos formulados específicamente para hidratarlo y repararlo. 
  • Seca al natural. Aprovecha el clima cálido de la primavera para dejar el secador de cabello guardado en un cajón. Secar tu cabello al natural lo ayudará a mantenerse sedoso y brillante. 
Piel

El aire seco de la calefacción en invierno deja tu piel poco oxigenada, por lo que no es extraño que luzca apagada y deshidratada en esta época. 

Recupérala con esta rutina: 
  • Limpia tu piel. Adopta el hábito de limpiar tu piel en la mañana para retirar las impurezas que se acumulan en tu cutis mientras duermes. Luego límpiala en la noche, para eliminar cualquier residuo de maquillaje o sudor acumulado durante el día.. 
  • Exfolia tu piel. Recuerda exfoliar tu piel una vez a la semana. Te ayudará a eliminar las células muertas y la piel seca que dejó el invierno. 
  • Humecta tu piel. Cuando comienza la época de más calor tu piel necesita hidratación y un cuidado extra por las primeras exposiciones al sol. Hidrata tu piel por dentro y por fuera. Bebe al menos 8 vasos de agua diarios, para recuperar el agua perdida por el sudor. 
  • Relájate. Mantenerte tranquila y sin estrés ayudará a tu piel y a tus músculos a lucir más relajados y en definitiva, más radiantes. Aprovecha el buen tiempo y los días más largos para hacer caminatas o ejercicios en el parque. Aplícate un buen antiperspirante/desodorante y disfruta confiada del aire libre. Tu mente y todo tu cuerpo te lo agradecerán.

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